Paula y su reacción cutánea
Una incondicional de Bustamante con pase VIP para los conciertos, me explica a modo de chafardera digna de la mejor parada de verduras de la Boquería, momentos nunca captados por la cámara del papparazzi. Paula allí presente, embarazada, sigue el concierto como la fan número uno.
Según cuentan mis fuentes verduleras la esposa no para de hacerle fotos con su cámara digital como prueba de su admiración y amor.
Pero hay un momento de especial reacción cutánea para Paula, es decir, los pelos de punta: Cuando el de Santander dedica una de las canciones a su futura hija y madre, dos lágrimas como puños caen y abren surco a través del L’Oreal para llegar hasta la comisura de los labios.
La emoción embarga a la actriz. Seguramente si cierras los ojos en ese momento suena ‘Lo que el viento se llevó’, es como un “flim”. Yo personalmente cuando me lo contaban sufría por el feto, pensé, a ver si esto no va a ser bueno para la niña y luego todos esos decibelios, que se te queda el piiiiiiiiiii en el oído toda la noche. ¿Los fetos tienen pi?
Además la Echevarría no calza alpargatas de cuadros de esas de andar por casa, ni chancletas de piscina para desinflar las piernas sino que lleva más tacones que el Padeví de Barcelona ¡tú!. ¡Di que sí mujer!, antes muerta que sencilla.
Todo esto aderezado con vestido hasta medio muslo, un picardías de calle, que digo yo.
Por último decirles que este fin de semana terminó la Patum de Berga (Catalunya), una de las dos únicas fiestas del Estado, reconocidas como patrimonio de la humanidad por la Unesco, la otra es El misteri d’Elx. Pura tradición digna de vivir.