Sara vs. Marujita
Empieza a llover en el homenaje a Toni Leblanch, Marujita Díaz se agarra a él y el actor tiene un paraguas. De repente, llega Sara Montiel que, como gran diva, pide su espacio preferente para refugiarse de la lluvia… pero no hay sitio para tanto glamour y, es entonces cuando Marujita alarga otro brazo al estilo de una valla de parking y no la deja entrar debajo del paraguas.
En ‘Ana Rosa’ dicen que es un empujón, yo pienso que es un “aparta no me toques las narices, que aquí estoy yo. Has perdido tu oportunidad para estar en primera fila”.
Claro, Sara quería estar en primera fila pero también le primó el hecho de no tener paraguas y ya sabemos que pasa si Sara Montiel se moja… El pelo se le aplasta, el abrigo se le encoge, el rimel se le corre y un largo etc… al cabo de diez minutos de lluvia Sara parece un San Bernardo Vagabundo. Eso Marujita lo sabe.
También dice Marujita que ella no la empujó, que si la llega a empujar la manda de vuelta a Orihuela. Puede ser porque, ya he dicho mil veces, que la Montiel tiene ruedas debajo de los pies y se desplaza en “ves” de caminar.
También es verdad que Marujita tiene más rabia y fuerza que un gorila de la selva y que la tirria que le tiene a la de ‘fumando espero’ es por todos conocida.
Esperemos que no se le vaya de las manos porque un día estos va a terminar en tragedia,
supuesta tragedia.
Sara entra en el coche y, como es mayor, se agarra a la hipotenusa de la ventanilla y Marujita haciéndose la despistada cierra la puerta con fuerza y le coge los dedos.
Sara se queja: -¡¡Hay, hay , hay!!-
A lo que Marujita contesta: no cantes ahora que va a volver a llover, petarda.