jueves, 31 de enero de 2008
OPINION

SANTIAGO MACÍAS

¿Aquí hay tomate?


Mañana viernes finalizada la emisión del programa 'Aquí hay tomate' (AHT). Después de más de 1.200 emisiones en sus cinco años de andadura, echa el cierre uno de los mayores exponentes de la 'televisión basura'. Según los responsables de la cadena, la decisión se toma después de comprobar la tendencia a la baja que arrojaban las encuestas en los últimos tiempos.
AHT, líder desde sus inicios "y en la actualidad" de la programación de sobremesa, posee también otros récord como el de querellas interpuestas en su contra o el de ser el mejor ejemplo de falta de ética periodística y otras carencias por todos conocidas.

Pero a pesar de la satisfacción que la noticia me produce, hay algo detrás de la decisión que no acaba de encajar del todo. Especialmente en cuanto al argumento principal, basado en una ligera caída en las cuotas de pantalla. No es muy normal que un espacio que mantiene en torno al 20% de audiencia desaparezca repentinamente, sin avisar previamente ni siquiera a los propios trabajadores. Y menos cuando esa misma cuota se ha mantenido a pesar de la aparición, durante sus cinco años de emisión, de dos nuevos canales privados, cada uno de ellos con su correspondiente programación en la misma franja horaria.

Por todo ello, no parece que la desaparición del controvertido programa esté motivada por el hecho de que los espectadores de este país hayan empezado a dar la espalda a la televisión basura. Aquellos que habían creído que les iba a ahorrar más de una discusión frente al televisor, que sepan que la alegría les durará bien poco. A los responsables de la cadena en la que se emitía AHT les ha faltado tiempo para anunciar la emisión de otra bazofia similar en la misma franja horaria.

Al contrario, mucho me temo que detrás de la citada decisión se ocultan motivos similares a los que provocaron, hace tan sólo unos días, la supresión de una tertulia que giraba en torno al cuarenta cumpleaños del heredero a la corona en España, y cuya emisión estaba anunciada en otro programa que se emite en la misma cadena en horario nocturno.

Cuando el Príncipe decidió casarse con una periodista divorciada, la Corona pasó a convertirse para algunos en este país en una institución más cercana, pero también más vulnerable. A partir de ahí, la vida de la familia real ha pasado a ser un tema de moda "motivado por el hermetismo al que hasta entonces había estado sometida" y enormemente rentable en cuanto a audiencia.

La muerte de la hermana de Letizia Ortiz, la separación de los duques de Lugo o la aparición de un libro donde se relatan supuestos aspectos comprometedores de la vida del monarca, sitúan a la Casa Real española a la altura de otras monarquías como la inglesa, de la que tantas diferencias parecía haber hasta hace bien poco. Hoy, quizá está más claro que la más sustancial era el tratamiento informativo que ambas han recibido históricamente por parte de algunos medios de comunicación.

santiagomacias.bitacoras.com

Extraido de http://www.elmundo-lacronica.com/cronicadeleon/articulo_03a_opinion.asp?idart=3853602&idcat=4029
Publicado por Desconocido @ 17:12
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